Abandonando los Engaños

Friday, April 28, 2006

VAIVENES DE NUESTRO EMERGENTE Y DECADENTE CINE EN LAS ÚLTIMAS DECADAS

Por Javier Nicolás Armijo Allendes
Escuela
de Verano 2006.
Historia de Chile Contemporánea.


Años y grandes eventos han transcurrido desde la primera celuloide realizada en nuestro país, este fue un cortometraje documental denominado "Ejercicio General de Bombas" en honor al Cuerpo de Bomberos, y data a 1902, tan solo duró 3 minutos.

Aun así la primera película realizada en Chile lleva por nombre Manuel Rodríguez, a cargo del profesor Adolfo Urzúa Rojas, curiosamente el tema de este film coincide con la recordada obra de Pedro Sienna; Húsar de la Muerte de 1925, y que gracias al éxito de publico, se reestreno en forma musicalizada en 1941,pero lo que cabe destacar es que esta obra dirigida y actuada por el recordado Pedro Sienna que también cumplió funciones de literato y periodista y recibió el premio nacional de Arte en 1967, hizo de su obra un documento histórico filmográfico de gran calidad, basado en la controvertida y bullada personalidad de Manuel Rodríguez, y como hemos dicho, este tema había sido tocado con anterioridad en una de las obras de la corta historia del Cine Chileno hasta ese momento. Esto nos quiere decir que los puntos conflictivos y que causaban diferentes opiniones dentro de la población serian la tónica o la tendencia al menos de una parte de las producciones nacionales. En realidad queremos que continué.

Nuestro cine tiene vaivenes; así como tiene épocas doradas de constante innovación, movimiento y creación, a pasado también por años de continuidad temática y carentes de ritmo, influenciado quizás por los mismos procesos históricos que a vivido nuestro país, es interesante observar los procesos, los cambios, y los ir y venir, de nuestro cine que nos esgrime para mirar objetivamente el actual estado de nuestro criollo séptimo arte.

Aun así por una cuestión de idiosincrasia y contexto histórico la revolución y el atrevimiento a tocar otras áreas temáticas, en plenitud, se iniciaría en los 70’ (cortos artísticos 70`), y más bien a finales de los poco luminosos años de cine de la década de los 60.

Desde 1940 irrumpió el intento de una orientación del cine a lo fructífero y a la idea de este como un mero negocio, encauzado a convertirse en un Cine Hollywoodense Criollo, de la mano del incentivo de la CORFO con la reactivación de Chilefims, lo que implicó un inevitable desastre económico y de paso moral que fue ocasionado entre otras cosas por la idea tan nuestra de que toda cosa chilena es mala y ordinaria. Cabe señalar que en seis películas se gastaron $30.000.000, de los cuales solo se recuperaron seis, además en 1945 se ocultaron las impresionantes cifras de pérdida que ocasionó la conmoción pública. Chilefilms pasaría después de un tiempo a manos de privados.

Surgió entonces la necesidad de llevar a cabo un renovación fulminante para re-incentivar la fe del publico, actores y creadores en este decepcionado y decadente cine.

Esta sin embargo tardaría más de lo esperado en llegar, de hecho, algo comienza recién a sobrevenir en los años 60’, con las primeras luces de organizaciones de cine que darían vida a este durante esta década y a principios de la próxima. Para mencionar algunos de los sucesos más relevantes en este plano podemos señalar a la Pontificia Universidad Católica de Chile que inicia la innovación en el campo cinematográfico con el levantamiento de su propio Instituto Fílmico en año el 1955, dirigido y fundado por Rafael Sánchez. Por otro lado los cineastas Pedro Chaskel y Sergio Bravo fundaron en 1957 el Centro de Cine Experimental de la Universidad de Chile, que se orientaría hacia el poco explorado ámbito del documental. Con todo esto las universidades se sumarian de una vez a la renaciente escena cinematográfica nacional.

Sumado a todo este fenómeno está la significativa promulgación de la Ley 16.617,en el año 1967 que estipulaba que el dinero recaudado por la exhibición de una película sería devuelto a los productores del filme, algo que ahora nos suena como inconcebiblemente obvio, pero que sin embargo en aquellos tiempos era completamente cuestionable, y uno de los procesos mas implícitos pero necesarios fue la formación de un circuito de diálogo conformado por la crítica cinematográfica, los directores y el público.

Curiosamente en este contexto y circunstancias es que se inicia la creación de las películas mas recordadas de nuestro cine, a la que denomino con propiedad, Los Mejores Tiempos del Cine Chileno, veamos con el análisis de algunos de sus iconos fílmicos el porque de tan osada tesis.

Los primeros indicios los daría el director Álvaro Covacevic con el film “Morir un Poco” en 1967, que trata de un hombre común que sin embargo además de vivir como todos, en una constante derrota y perdida, esta conciente de esto, se acerca día a día a la muerte sin cambios y nada especial, trata de emular a un sector de la sociedad que es tal y cual como el personaje del film, habla del supervivencia dentro de la extrema pobreza, obtuvo 200.000 espectadores, que es toda un hazaña para sus tiempos, ahora este valioso film esta perdido y paradójicamente se extravió en 1973. Luego continuaría el director Patricio Kaulen con su fabuloso “Largo Viaje”que refleja las vivencias entorno a la muerte de un niño pequeño (1967) que ya bosquejaba las senda que se continuaría años después.

Debemos mencionar que la cuna o el echo que dio origen a toda esta revolución por así llamarlo, con un cambio de mentalidad y temática, se llevo a acabo con el intercambio de opiniones y visiones, diálogos y experiencias, en el Primer Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, realizado en Viña en el año 1967, con Aldo Francia como principal promotor. Esta idea de integración regional sin embargo, no es un caso aislado sino que está inmerso dentro de un contexto artístico de particulares características, y por dar algunos ejemplos tenemos hechos concretos como el la lucha de los estudiantes de la Universidad Católica de Chile de llevar a cabo o mas bien fomentar una profunda reforma que enfocara esta “docta” educación universitaria hacia la solución de las reales problemáticas sociales imperantes en nuestro país en aquellos años, esto deja en claro el sentimiento contestatario y de activa preocupación de la juventud.

Por otro lado se encuentra la renaciente escena de Literatura Latinoamérica, como lo es el reconocido “BOOM” con notables autores como García Márquez, Cortazar, Carlos Fuentes y Vargas Llosa además de Juan Rulfo y el chileno José Donoso. Por otro lado nos encontramos con los exponentes de la “Nueva Música” como Violeta Parra, Atahualpa Yupanqui, Chico Buarque, Víctor Jara y Los Jaivas, por ejemplo recién comenzando, toda una generación. Podemos ver que la integración es tal que mismo Mario Vargas Llosa fue el guionista del documental “La Odisea de los Andes” que hablaba de el desastre aéreo que sufrieron tripulantes uruguayos en 1972, de justamente Álvaro Covacevic Esto nos demuestra que en el ambiente había innovación, ingenio, novedad, originalidad y nuevo espíritu de arte.

Ahora bien, fue en el 2º Festival del Nuevo Cine, que fue llevado a cabo también en Viña de Mar (1969), Chile si fue representado por tres largometrajes arguméntales; “Valparaíso, Mi Amor”, “Tres Tristes Tigres” y “El Chacal de Nahueltoro” de Aldo Francia, Raúl Rauiz y Miguel Littin respectivamente, estas son las piezas mas destacadas del Nuevo Cine Chileno. Con estas producciones que ni siquiera contaban con los mismos recursos de películas de décadas anteriores pudieron cautivar al público, la critica, además de transformarse en iconos de films arguméntales y estéticamente bellos de la historia de nuestro cine que comenzó a enfocarse hacia una mirada social, tendiendo hacia un cine de corte neorrealista y casi documental.

Respecto a la primera (“Valparaíso, Mi Amor”) Francia señala Chile no se puede permitir hacer un cine de evasión si se mira la situación del país, esto quiere decir que aspira, por medio de su película, despertar la preocupación social que todo sujeto debiera tener en su posición de humano. Aldo Francia saca la historia de acontecimiento noticioso que leyó, ocurrido en nuestro propio país. Un padre alimenta a sus pequeñuelos con alimento fruto del robo de ganado, que termina en la cárcel de este, es aquí cuando los niños inician su excursiones en la tierra de nadie, conociendo el mundo de los adultos de las peor manera, reflexionando muy bien nos percatamos que esto suceso no es un caso a parte que no solía ocurrir en nuestro país, de echo todo lo contrario, era algo recurrente, por lo tanto la impresión en el espectador era fulminante, era un remezon para que viera la realidad que lo rodeaba y que no veía o quizás no quería ver, por otro lado este director dice que no podía concebir actuando a un actor de carabinero si nunca ni había conocido a un uniformado; lo que ocurrió fue que una enfermera interpretaría a la enfermera, carabineros el rol de los carabineros, las prostitutas a las prostitutas y taxistas a taxistas, si hasta los niños participantes vivieron originalmente en un hogar de menores de carabineros. "Era mucho más fácil hacer actuar de vago a alguien que realmente lo fue", contaba Francia en sus entrevistas. Esto además le daba aun mas realismo a la historia que en si debía verse realista, porque valga la redundancia, en eso consistía en que el publico se diera cuanta que eso era real.

Esta también “Tres Tristes tigres” de Raúl Ruiz, es una adaptación libre de la obra homónima del dramaturgo chileno Alejandro Sieveking, el film muestra un viaje por los distintos bares santiaguinos que hace un grupo de amigotes, uno de ellos viene de provincia, otra es su hermana, que hace algo así como strem-stees en la capital, y otro amigo mas, estos nunca dejan de conversar, seguidos cámara al hombro con una fotografía en blanco y negro. Hace un tratado exhaustivo de la identidad, personalidad y sobre todo el lenguaje de los sectores medianamente populares, demostrando que tienen problemáticas, complejos y reflexiones al igual que todo el mundo.

Y de este notable trío fílmico, la producción más recordada y aplaudida a través del tiempo es la creación de Miguel Littin; “El Chacal de Nahueltoro” que curiosamente también se basa en un hecho real, lo que nos dice mucho acerca de la tendencia a mostrar realidad o neo-realidad en las obras, dejando en claro el corte documentalista y anti-populista, en este punto cabe señalar que el encargado del montaje fue el mismismo fundador del Cine Experimental de la Chile, orientado hacia el documental; Pedro Chaskel, toda esta tendencia esta basada en crear conciencia de los problemas sociales contemporáneos a la época, en las películas del Nuevo Cine Chileno este seria un rasgo característico, además se daba por fin la concordancia de dictamen por parte de critica y publico, corroborándose con los 215.000 espectadores que asistieron a ver la obra.



Específicamente esta película se basó en un acontecimiento que causaría una inmensa conmoción en la opinión publica, en Nahueltoro, cerca de Chillán, José del Carmen Valenzuela Torres, afuerino (campesino que va de un lugar a otro buscando trabajo temporero) analfabeto y alcoholizado, le pidió el dinero que su conviviente de 38 años, Rosa Rivas, cobraba en San Carlos. Sin embargo, no portaba nada ya que debió pagar un trámite. Valenzuela, al saber esto, reaccionó violentamente. Tomó la guadaña con la que trabajaba y la asesinó. Lo propio hizo con los cinco hijos de la mujer, entre ellos un bebé de unos pocos meses, esto ocurrió en agosto de 1960. Aun así al ser arrestado éste inició un necesario proceso de “humanización” que recibido de excelente forma, ahora bien la gravedad de los hechos fue aun mas grande y termino siendo fusilado en 1963, en consecuencia no es difícil imaginar el gran revuelo que ocasionó en la población, y las diferentes razones, primero del porque de la acción sutiles cuestionamientos de el porque un hombre puede reaccionar de esta forma tan arcaica, las respuestas son disímiles; desde que hay gente así por naturaleza hasta algunas tan profundas como que se debería hacer algo para otorgar una oportunidad a los sectores populares comenzando desde la educación. No obstante es esta película que muestra estos sucesos de forma artística y aprovecha de reabrir el debate respecto a estos mismos cuestionamientos, este mensaje llega directo al corazón de las familias chilenas, que es lo que en realidad busca el film como proyección.

Sin embargo todo este movimiento no se limitó a tres grandiosas películas que se presentaron en un festival, sino que se continuó su expansión, de hecho estas serian el impulso para continuar.

Por ejemplo Helvio Soto comienza con “Lunes 1º, Domingo 7", manifestando la crisis existencial, tabúes y represiones en la expresión sexual producto de regidas cláusulas sociales, pese a un tema controversial y que habría causado forum, tendría poco asistencia de público, la otra es la polémica “Voto Mas Fusil” que grafica las distorsiones de los procesos de elección electoral, influencia y poca claridad y transparencia, sin embargo la película que si crearía convulsiones es “Caliche Sangriento” en 1968, ambientada en la Guerra del Pacifico de 1879, con una visión bastante critica de el enfrentamiento contra la Perú y Bolivia, donde plantea los intereses económicos de la guerra, lo que es tomado como una ofensa por parte del Ejercito, es aquí donde entra la participación del Consejo de Calificación Cinematográfica que sanciona la producción, no obstante el recibimiento del publico fue caluroso con mas de 115.000 asistentes en las butacas.



Miguel Littin no queda tranquilo después de el Chacal y da un nuevo golpe con “La Tierra Prometida” donde hace una reflexión del acontecer socio-político del país tomando nuestro propio pasado histórico como referencia, sin embrago no se puede considerar de carácter realista ya que presenta claros rasgos mágico poéticos. También dice presente con su documental: “Compañero Presidente” que muestra el extenso dialogo que tuvo Salvado Allende con Régis Debray, una muy didáctica presentación de postulados respecto a los cambios sociales que concertaban las diferentes izquierdas; la tradicional y la revolucionaria.

Tenemos la presencia del político Patricio Guzmán que inicia sus entregas con “El Primer Año” que consiste en el análisis de los primeros 12 meses del mandato de su presidente Salvador Allende, resumiendo hechos vividos mas relevantes. Al año siguiente roda “La Respuesta de Octubre” que recolecta las imágenes de las vastas movilizaciones populares de la huelgas de los camioneros en ese año, que sin embrago no se alcanza a presentar al público. Pero lo mas recordado de el, es sin duda su trilogía de documentales, uno de los mas grandes de la filmografía nacional; “La Batalla de Chile”: Parte I: La insurrección de la burguesía (1975) Parte II: El golpe de Estado (1976) Parte III: El poder popular (1979), cuya primera parte es filmada en 1973 con imágenes de la vida cotidiana.

Por otro lado se encuentra Raúl Ruiz que realiza la más amplia entrega de films en este corto tiempo que presenta un documental de extraña y entrañable naturaleza a la vez, tratando de forma muy particular la problemática mapuche cuyo nombre es “Ahora lo vamos a llamar Hermano” y por otro lado tenemos a la recordada “Palomita Blanca” que se basa en la relación de dos jóvenes originada en una “toKata” en términos actuales, pero que sin embargo tiene características muy disímiles lo que la de el juego al film, el contexto histórico es el triunfo electoral de Salvador Allende, y las tensiones sociales y políticas que ocasionó.

Y por ultimo tenemos a Aldo Francia que da a conocer su contestatario “Ya No Basta con Rezar”, que pese al apego por parte de este a la religión hace una acérrima crítica al sistema eclesiástico católico de esa época, que se radica en el dogmatismo, completamente en contra del movimiento de revolución imperante, este film es uno de los hitos en nuestro país respecto a la Liberación Teológica que luego se comienza a reclamar, la historia en si misma habla acerca de un joven sacerdote de Valparaíso, que comienza a sufrir una crisis vocacional cuando comprueba que su forma de ejercer su ministerio no favorece totalmente a la causa de los pobres. Completamente cercano, interesante y de un marcado deseo de crear opinión.

Hay un punto que no he tocado en absoluto en este ensayo pero que sin embargo nos guste o no es de vital relevancia para el desarrollo que tendría el cine en nuestro país, estamos hablando del Pronunciamiento Militar del 11 de septiembre de 1973, en palabras reales El Golpe Militar que echaría abajo años de desarrollo fílmico y que aun no se ha sido capaz de ser restaurado. A partir de estas fechas se iniciaría el exhaustivo exilio por parte de directores, guionistas y hasta actores del que ha sido el mejor de los tiempos del cine chileno.

Y si hablamos de la muerte de nuestro arte a partir de ese momento y si estamos hablando de películas no puedo evitar mencionar la película “Llueve sobre Santiago” de Helvio Soto realizado en Bulgaria y Francia con actores de allá mismo, donde muestra el dramático y frió desarrollo del brutal procedimiento del Golpe de Estado.

La muerte del arte en nuestro país se ve reflejada con un solo dato imposible de rebatir, se presentaron tan solo siete películas en 15 años. Ni en los peores tiempos.

Ahora bien la pregunta ahora es por que este funesto acontecimiento es tan relevante para la historia de nuestro cine, simple aquí se implante el ideal de la sociedad del Bienestar en la sociedad del hedonismo, de la completa carencia de la preocupación social y pese a que este periodo a terminado la sociedad sigue igual, fue un cambio tan rotundo que al parecer ya no tiene vuelta atrás, y podemos ver esto al presenciar las temáticas de la producciones nacionales en al actualidad, “Chacotero Sentimental” por dar un ejemplo

Quieran admitir o no las consignas actuales del porque hacer cine es; ganar dinero, olvidando la labor complementaria de crear conciencia social que tenia antes el cine, el cine ahora es de carácter netamente popular y posee una mentalidad de matinal o de telenovela., una especia de neo-criollismo que a pesar de obtener por ahí su reconocimiento internacional no es necesariamente por su valor artístico, valórico y de trascendencia. Recordando bien nunca antes ha habido un dos veces latinoamericano nominado al Oscar como lo fue Miguel Littin en 1975 con “Actas de Marusia” y en 1983 con “Alsino y el Cóndor”, y mucho menos chileno, y es por algo.

Es impresionante como se pasan por alto temas tan dignos de tratar como lo es la inmoral distribución de la riqueza, la denuncia de la corrupción, la herencia social, la política de acción de la dictadura, los mismos detenidos desaparecidos, el conflicto mapuche o la discriminación en todos sus aspectos. Todo esto se deja de lado por darle en el gusto al publico que es capaz de pagar un boleto al cine que sumado a otro millón puede transformar a productores sin la mas mínima procupación social en millonario, irónico, no?

Pero algo se esta haciendo al respecto; podemos percatarnos al ver algo films como “Bastardos en el Paraíso”, del director Luis Vera, que cuenta la historia de jóvenes hijos de exiliados que vuelven a Chile, que a la vez se apoya con “El Gringuito”, con una tematica similar, pero mas popular. Tenemos también a “Sub-Terra” o “Machuca”, que nos hacen recordar a los films historicos de antaño. "Machuca" por si sola es digna de un ensayo a parte, por algo a representado tan bien a nuetsro país en Festivales Inetrnacionales, y ha cambiado esa visión externa de que en Chile se hace solo cine para y por el pueblo y nada mas.

Y también podemos ver el auge del cine independiente y alternativo con el regreso paultino del documental, con propulsores como Pablo Insunza con su último documental; “Malditos”, la historia de FISKALES HA-DOK, famosa banda punk, perteneciente al otro Chile, de ese que no todos conocen. Y por otro lado tenemos también a el mismísimo Patricio Guzmán con su documental: “Salvador Allende”, todo esto contraponiéndose con ese otro gigante mundo productor de películas que muestran en sus cines perfectamente acondicionados, pocas cosas mas que, sexo ilícito, droga, mal empleo de nuestra lengua y en fin todos los placeres que nos hacen creer eternos.

Quizás haga falta tan solo un vistazo a nuestra época de oro del cine chileno y podamos trazar algunas líneas para cambiar nuestras visiones del mundo, seamos realistas el problema es mucho mas profundo sin embargo por algo debemos comenzar, comencemos por el buen cine.

Muchas Gracias.